viernes, 25 de marzo de 2011

¿Y ahora?

En otra vida sí.
En otra vida amaneceré a tu lado,
acariciaré tu espalda mientras duermes
y sólo querré despertar por y para verte.

Será algo así como ahora,
sólo que tú me querrás.

Será algo así como ahora,
pero serás tú la que me busque y encuentre.

¿Y ahora qué? ¿en esta vida qué?
Supongo que no me estaré lamentando para siempre
por tu, no correspondido, amor.

Esta no será la última,
al igual que no es la primera vez que me pasa,
asi que a pasar página.
A dejar de llorar por las noches
y a dejar de pensar en ti cada puto día
a cada puta hora,
de cada puto mes.

Quiero pensar que mañana dejaré de sufrir por todo esto...
pero nunca lo olvidaré.

Hate.

Indirectamente te odio, o eso me gustaría.

Eres mi...

Necesito una mínima/máxima dosis de ti

porque eres mi droga.

martes, 22 de marzo de 2011

Quizás en otra vida enero y abril estén juntos en el calendario.

¿Quién separó marzo de febrero? no fue Abril.
Enero siempre quiso estar cerca de ti, retando meses de distancia a una oleada de salvajes que decían que no lo iba a conseguir.
Y fue algo asi. El viento en contra no quería ayudar a Abril a pasar de su calendario los momentos de un diario acostumbrado a malvivir.
Enero, armado de paciencia, luchó contra la marea y llegó a marzo, estaba a punto de morir.
Mayo ató de pies y manos a un Abril enamorado, y septiembre le ayudó a salir de allí.

Ya era tarde, cuando en marzo, Abril a Enero fue a decir: yo... te quiero, y contigo aún espero crear un tiempo indefinido para amarte y ser feliz. Lejos de aquí.

lunes, 21 de marzo de 2011

domingo, 20 de marzo de 2011

jueves, 17 de marzo de 2011

The top of the mountain.

No siempre se puede estar en la cima. A veces el suelo de tu camino arde hasta quemarte, y es cuando caes.



Caes cuando en realidad no quieres hacerlo, porque hasta entonces estabas bien.
Y lo más jodido, caes en todos los ámbitos; ya no eres la misma, no sacas las notas que solías sacar, no consigues salirte del hoyo, ni te puedes fijar en otras personas.

Ni sientes, ni padeces; y pareces un perro abandonado por la vida. Das asco y lo sabes, y no lograrás hacer nada de derechas de aquí hasta pasado un largo período.
Yo lo llamaría depresión, a la cual ya estás acostumbrada y que ha surgido por las mismas razones de siempre; y es una depresión sin medicación porque sabes que eso no hará más que esconder tus mierdas y tus sentimientos destructivos.

Pues eso, que no siempre se puede estar arriba.

martes, 15 de marzo de 2011

Y sabes sobre su voz pero no sabes sobre su alma.

Te quedas estática en un mundo en constante movimiento,
y ahi, mirando a un punto fijo que se mueve como todos,
agonizas porque esperas que se pare para mirarte a ti,
¡que pare el mundo, que quiero que se pare ella!
No... mejor simplemente que pare ella, y que pare para saber por qué no me muevo yo.
Que se detenga ella, exclusivamente, nadie más.
Que quiero conocer más alla de sus ojos marrones, de su pelo castaño
y su sonrisa pura. Más allá de su voz y de su manera de hablar.

Quiero que me ame para saber cómo es su corazón y quiero aprender a amarla.
Necesito saber qué es lo que le saca de quicio y qué le encanta.
Quiero que se detenga para poder ir a contracorriente del vaivén de la gente
y conocer el mundo de su mano.

Sólo detente, saboreemos un alma ajeno, y del resto ya me encargo yo.

jueves, 10 de marzo de 2011

Me acosté, y no siendo habitual en mí comencé a soñar.
Estaba asustada. Yendo por el caminito que hay del garaje a mi casa pude ver varios grupitos de gente, el ambiente estaba cargado.
Esquivé a varias personas que me miraban, tramaban algo, y después me volvían a mirar.
Un grupo de musulmanes, otro de etarras, otro de negros como de alguna banda conflictiva, y así sucesivamente un montón de grupos más que planeaban algo, no sabía el qué. Acabé mi camino, llegué a casa y PUM!!
Un golpe fuerte me despertó justo un minuto antes de que sonara la alarma del movil.
Me levanté pensando en ese extraño sueño, corrí las cortinas mirando de donde podia venir ese golpe y vi los cubos de basura. -Será el camión de la basura- pensé.

De repente llaman a casa, lo cogió mi madre. Era mi padre -Marisa, acaba de explotar un tren en las vías de la renfe. Ha caído un trozo de metal justo en la puerta de la oficina. ¡Poned las noticias a ver si os enteráis de algo!- (La oficina estaba justo frente al apeadero de Renfe).

Efectivamente, en las noticias lo decían: una bomba había explosionado en varios trenes de Madrid. Mucha gente había muerto; otras personas estaban heridas graves, otras leves y otras habían conseguido salvarse (entre estos, un compañero de clase y dos chicas de mi pueblo que iban a la universidad).
Después de llamar a mi hermana, que precisamente era su cumpleaños, y que había salido en transporte público hacía un rato y asegurarnos de que estaba bien (según ella y contándolo como anécdota: nadie la llamaba para felicitarla, sino por esto mismo), mi madre y yo decidimos ir en coche a clase, en la salida de Santa Eugenia todo estaba colapsado. La gente salía a la calle con la intención de ayudar; se necesitaban voluntarios para atender a los heridos.

La gente corría de un lado para otro. Mi cara era la de una chica asustada, preocupada por la gente que había muerto. Triste.
Mi madre me intentaba tranquilizar; por fin llegué al colegio. Justo ese jueves a primera hora teníamos natación; yo no hice y me quedé en las gradas. Pudimos hablarlo entre los que nos quedamos allí. Al rato vino un compañero llorando. Mi profesor, Ivan, que tambien era de Santa Eugenia, le abrazó, y por fin nos contó lo que había vivido: sus amigos se metieron en el tren; él se quedó atrás y no entró, el tren explotó y la onda expansiva le tiró al suelo. A uno de sus amigos se le rebentaron los tímpanos y el otro quedó en coma... Entre todos logramos consolarle.

En el recreo se creó un bulo. Otro tren acababa de explotar en Santa Eugenia y las personas que estaban ayudando salieron mal parados (que cruel es la gente para expandir algo asi, no lo entiendo). Yo supuse que mi padre, al estar cerca de la Renfe, estaría ayudando; nadie me sabía confirmar eso, ni profesores ni nadie, asi que me puse a llorar y les pedí que quería hablar con mi madre. La llamé llorando y le pregunté si había explotado de nuevo el tren, y si papá estaba allí. Me dijo que no, le expliqué el bulo que se había montado, y al rato, me tranquilicé.

Me vino a buscar mi madre y de camino a casa, por la carretera de Valencia pude ver las vías, a pesar de que mi madre me advirtió de que no mirara.
Allí estaba... ese tren con un agujero en forma de círculo, con una puerta atravesada. Pero la mirada se me desvió rápidamente.
En el terraplén de al lado de la vía se amontonaron los cuerpos, obviamente estos estaban tapados con bolsas térmicas, pero allí estaban, ni uno, ni dos, ni tres. Todos los cuerpos que habían sido encontrados hasta el momento estaban descansando ajenos a la masacre. Descansando de la envidia, de la ira, de la crueldad de las personas que hicieron eso.
Un PUM les envió lejos de todo lo que consiguieron hasta el momento. Un grupo de personas acabaron con otro grupo de personas, inocentes... Personas.

Esa tarde fue, sin duda, rara. Me quedé viendo las noticias, todo lo que concluían de todo lo que ocurrió. Mi madre se bajó al mercado y yo me quedé sola.
Hacía mucho viento, muchísimo viento. Cerré la puerta de la terraza y un asolado "uuuhhh" del aire me ponía el vello de punta y la piel de gallina.
En mi interior pensaba que todos aquellos que aquel día fallecieron estaban ahí conmigo, intentando relacionar mi sueño, ese sueño que tuve aquella noche con el suceso. Y todo se me empezó a entremezclar. Hay unos culpables, los hay, era mi conclusión, y es un grupo de gente que venía tramándolo desde hace un tiempo, con odio, rencor e ira.

Por todos aquellos que nos dejaron el 11-M. Aunque no os conociera, no os olvido.

martes, 1 de marzo de 2011

Hazlo.

Hay que ser realista y punto; y esa es la única manera de pasar página.
Y crecer en la vida sabiendo que no eres nada más que alguien que pasa por la vida de la gente, se ríen un poco contigo y desaparecen.
Y a lo mejor es esa tu misión; la de animar a las personas, apoyarlas moralmente; y por lo de tener pareja pues mira, hay gente que nace para acabar solo/a, y no están tan mal. Es sólo saber llevarlo, centrarte en otras cosas. No enamorarse. Sin amor (ya está) no hay sufrimiento.

Y aunq digas: bah, decirlo es fácil, pero no te enamores tú de esa persona que te tiene loca, aunq no te corresponda.
No. Es fácil, esa persona de la que estoy tan pillada es sólo una persona como tú o como yo, y yo no le gusto asik BASTA. BASTA YA. Céntrate en ti, en darte caprichos, en morir feliz a pesar de que no todo esté a tu favor.

Si en el camino encuentras a alguien interesante pues vive el momento. Seize the day. Carpe diem. Y si te duele el corazón y no puedes más con alguna situación que te supera, hazlo parar, y sólo tú sabes bien cómo. Hay mil cosas que te gustaría hacer: tirarte en paracaidas, hacer snow, recorrerte el mundo... HAZLO. HAZLO!!

Y asi podrás decir que este año no ha sido el peor de tu vida.